Juan de Dios  João de Deus

 

João Teixeira de Faria llamado afectuosamente João de Deus por cuantos ha curado a lo largo de más de cinco décadas, es hoy en día mundialmente conocido como el médium más importante del mundo por sus altas capacidades en estado de trance. João “presta” su cuerpo físico a más de 30 entidades espirituales de luz que durante las sesiones se incorporan en su cuerpo físico y a través del cual llevan a cabo las sanaciones en la Casa de Dom Inacio en Abadiânia. João de Deus atiende gratuitamente a todos, sin recabar en su credo religioso, ni siquiera en su condición de creyentes o agnósticos. Siempre recibe hasta al último visitante en las jornadas que tienen lugar todos los miércoles, jueves y viernes en la Casa. Nunca se toma vacaciones. Su vida entera está dedicada a su misión devota de ayudar al prójimo. ¿Cuál es la historia de este carismático médium que trabaja junto a entidades espirituales obrando sanaciones milagrosas y desafiando las explicaciones convencionales de nuestro tiempo? ¿Cómo un hombre analfabeto del centro de Brasil se ha convertido en la esperanza para miles de personas en busca de sanación? João Teixeira de Faria, nació en 1942 Cachoeira da Fuaca, en el estado de Goiás, en el seno de una familia muy humilde. Niño de naturaleza rebelde puso muy pronto fin a sus estudios. Clarividente desde los 9 años, ya en su infancia predijo a su madre una catástrofe en un día que nada dejaba sospechar de la inundación que pocas horas después iba a causar graves daños y muchas muertes en un pueblo vecino. A los 16 años marchó a Campo Grande para entrar como aprendiz de sastre, pero a las 12h de ese mismo día se encontró en la calle sin trabajo. Hambriento y desesperado se dirigió a la orilla de un río a reflexionar sobre qué hacer mientras se refrescaba del calor. Fue precisamente allí donde tuvo lugar lo que marcaría el destino de su vida. De pronto oyó a alguien llamarle por su nombre y a continuación vio a una hermosa mujer que sabía muchas cosas de su vida y le explicó que debía presentarse en un centro espiritista cercano. Más adelante averiguó que aquella mujer que se le había aparecido era su protectora Santa Rita de Cassia. Cansado y hambriento João se presentó tal como se le había indicado en el centro espiritista. Cuál no sería su sorpresa cuando al abrirle la puerta le comunicaron que le estaban esperando. Al poco tiempo de llegar y debido a su estado físico perdió el conocimiento. Pero al volver en sí horas más tarde quedó estupefacto, cuando le dijeron que había permanecido en trance durante varias horas permitiendo así al espíritu del rey Salomón incorporarse en su cuerpo para practicar curaciones entre los presentes. Al principio João se negaba a aceptar lo que oía y rezaba para librarse de semejante carga, pero una vez consciente de la milagrosa transformación que había experimentado aceptó dedicar su vida a esta misión convirtiéndose en médium al servicio de un gran número de entidades espirituales benévolas que consagran su labor al servicio de la humanidad. No obstante y a pesar de su incondicional generosidad su vida no ha sido nada fácil. Tras abandonar Campo Grande pasó los siguientes ocho años trasladándose de ciudad en ciudad en busca de trabajo para subsistir y dedicando su tiempo libre a sanar a quienes pedían ayuda. Sin embargo, por aquel entonces era ya conocido y muy popular, lo que despertó recelos entre las autoridades religiosas y médicas que le denunciaron en varias ocasiones. Por ello, no podía permanecer mucho en un mismo sitio, puesto que rápidamente se corría la voz de su presencia. João llegó a ser perseguido, golpeado e incluso encarcelado. Cansado de llevar una vida itinerante e insegura aceptó el refugio que le concedieron los militares en las cercanías de Brasilia. Allí permaneció nueve años trabajando como sastre llevando a cabo curas y sanaciones para el personal militar y sus familiares. Pasados unos años recibió la instrucción de las entidades de no quedarse allí ya que su don de sanación debía estar al alcance de todos y no solo de unos pocos privilegiados. joao-de-deus opSe cuenta que João llegó a un acuerdo con las entidades, quienes a cambio de que abandonara su refugio se ocuparían de la parte material, pues João no tenía donde establecerse. Así, las entidades le indicaron que debía adquirir una fazenda en la pobre región de Goiàs con el poco dinero que había ahorrado en la base militar. Guiado por su amigo y médium Chico Xavier, João se trasladó a Abadiãnia. Una vez allí João se instaló al lado de la carretera principal en una caseta. El lugar donde hoy está erigida la Casa de Dom Inacio fue cedido en agradecimiento por alguien cuya esposa fue sanada por João de Deus, para que pudiera atender mejor y a más gente. Nuevamente João se dirigió a las entidades preguntándoles cómo pensaban que iba a poder pagar la construcción de un lugar donde recibir a la gente. Las fazendas en esta región no son agrícolamente muy productivas debido a la irregularidad pluvial, pero sí son ricas en minerales. Fue gracias a las indicaciones del médium Chico Xavier quién le indicó el punto exacto donde hacer una excavación, que João dio con una mina de esmeraldas que le permitió costear los gastos del proyecto de construcción de la Casa de Dom Inácio en Abadiânia. Hoy en día João Teixeira de Faria, conocido mundialmente como João de Deus, afirma que él no posee ninguna capacidad de curar o sanar, que quien cura es Dios a través de él y las Entidades de Luz que obran en su nombre para aliviar el sufrimiento humano. Como médium asegura que no recuerda nada de lo que sucede mientras está en trance. Su labor altruista ha sido reconocida por el Dalai Lama quién envió un obsequio que se encuentra en el Hall principal.